Educación al paciente

Técnica para amamantar

La lactancia materna no debe doler. Asegúrate de estar utilizando una técnica apropiada y que el bebé agarre adecuadamente el pecho.

Asegúrese de que el bebé agarre bien el pecho, cubriendo gran parte de la zona oscura con la boca. Esto no debe causar dolor en el pezón.

Para lograrlo, siga estos pasos:

  1. Ubíquese en una posición cómoda, teniendo en cuenta que la espalda debe estar apoyada siempre.
  2. Sostenga al bebé alineando: Oreja, hombro y cadera. Esto se logra colocando la barriga del bebé contra la barriga de la mamá.
  3. Ofrezca y sostenga el pecho con su mano en forma de “C”, con el pulgar arriba y los cuatro dedos por abajo, lejos de la areola o parte oscura de su pecho.

Espere a que el bebé abra la boca grande para acercarlo al pecho. NO lleve el pecho a la boca del bebé.

Buen y mal agarre

Cuando el bebé realiza un buen agarre, la succión es fuerte y la madre no siente dolor. Puede observar las mejillas del bebé siempre abombadas mientras succiona, se escucha la deglución y el movimiento de la zona de la sien en la cara del bebé.

Al estar el bebé mal agarrado, la madre siente dolor en la succión. No se aprecia que ingiere (deglute), las mejillas se desinflan al succionar, el bebé suelta el pecho y muestra incomodidad. Esto puede causar grietas o heridas en el pezón, además no se produce un buen vaciamiento del pecho, lo que conlleva a procesos más complejos, que pueden desencadenar en mastitis y abscesos.

Debe observar una succión con la boca bien abierta, nariz y mentón pegados al pecho de la mamá. Esto evita que el pezón se agriete y el bebé logra extraer mayor cantidad.

Descargar folleto